que triteza tan berraca lo de rocka ............ sin palabras espero pronto poder enviarte el ultimo texto que prometi escribir en tu nombre. sin abrazos sin besos sin chocolate. javier
Cuando Pam encontró al mago, no pensó que fuera a tener el final que tuvo. Todo empezó con una carta: un telegrama que llegó a casa y que recibió su papá. Tenía la carta en una mano y con la otra se acariciaba la barbilla y se acomodaba las gafas. Los telegramas, por lo general, tenían una sola línea, pero Pam veía cómo su padre leía y leía, y releía el texto como si estuviera descifrando las líneas de una obra incomprensible. —¿Pasa algo? —dijo Pam, atónita. Pero su padre era reservado, parsimonioso y lento. Se bajó las gafas y le sonrió con una sonrisota (que, según la madre de Pam, fue lo que la enamoró en la cancha de baloncesto), cerró la carta y se fue al segundo piso sin pronunciar palabra. Los silencios de papá eran una constante para Pam, así que descolgó el viejo teléfono naranja y llamó a su abuela Ana. —¿Abu? ¿Estás ahí? Su abuela respondió con tono alegre y aplomado: —Lucrecia Caballero, ya sé por qué llamas. El telegrama es porque tu abuelo ha muerto, y ...
Los hombres perturbados se esconden en las adicciones, en las oscuras esquinas de la bohemia, en el riff angustiado de una guitarra eléctrica, en el arte que les duele. Pero los hay de pantalones de prenses y peinado a la moda, hombres sin embargo sufrientes, encantadores por el mismo veneno del poder que representan, son jonkies, fotógrafos, poetas, son ciéntificos brillantes, son médicos con la cartera llena. Manejan sus maravillosos autos brillantes y tienen novias guapas, son también hippies que guardan el hábito silencioso de beber hasta perderse en la mañana y que no abandonan la marihuana por considerarla sagrada, erótica, inspiradora, de tener tienen, una completa biblioteca con Jattin, Baudelaire y Joyce. Esos hombres que con mirar los amas, sólo porque son un tango lastimero y sexy, se nota en su cara que llevan la muerte tatuada en las plantas de las manos, la tragedia que los ahoga en las madrugadas de exceso, en esas medias tardes de silencio cuando ven un...
Pam envidia con soberana ira a las mujeres, no entiende como pueden lograr amistades donde se cuentan todo, hablan de los chicos, arman pijamadas y lo que es más misterioso, no piensan en cómo matarse efectivamente y lograr que la sangre de mercurio no se regenere ni una sola vez más. Pam odia con un odio incontrolable la forma como las chicas del colegio hacen alborotos por tres hombrecitos de 15 años que conquistan el parque en sus tablas o el patio del colegio con sus balones de fútbol. Con una pasión desbordante al entrar al salón de noveno grado, decide ser una de ellas. Ahí está Natalia, mujer de 15 años, sin amigas y tachada como la peor bruja mitómana del colegio, para efectos prácticos a Pam le sirve que cualquiera le enseñe los secretos del ejercicio de la feminidad, ese oscuro y enredado lugar que no comprende, porque le han faltado días enteros de colores rosa y dictámenes como ¡no te ensucies! ¡ponte bien ese vestido! ¡mira que linda cocinita te he comprado! Pam está co...
Comments
sin abrazos sin besos sin chocolate.
javier