Valeria: Las Hormigas Arrieras
c ampesinos colombianos en el lente de Efraín García Las hojas todavía tenían minúsculas gotas de rocío, la tierra húmeda recibía los rayos del sol y entonces se vio a Valeria corriendo detrás de una gallineta. Valeria descalza en pijama blanca detrás del ave, pisando la tierra y ensuciando la orilla de la bota, pensando en el correteo de su amiga gallina. Al fondo de la casa de madera por la ventana él no la perdía de vista, había esperado paciente con el tinto de la mañana a que ella despertase y la vio amanecer cuando el sol rojo del llano penetró por la ventana y le besó esa pequeña boca roja. También vio como se estiraba, perfecta en toda su humanidad, vio como tenía sus mismas manos largas y delgadas y le dio felicidad que aunque esa no era su tierra de poetas y riscos, tenía paz en aquella selva verde y tupida, llena de jaguares y de tigrillos, de ecos de sapos vaqueros y de riachuelos vírgenes. Allá estaba Valeria detenida en una gota gorda sobre ...