las libres asociaciones
Mujeres en la conmemoración de la masacre de la Rochela 2011 la pequeñita no paraba de sonreirme Cuando mataron a Rosa yo estaba en un café, intentando irme de un mal novio que me golpeaba y me decía permanentemente que estaba loca, que mi familia era disfuncional porque mi mamá no me tenía comida caliente cuando llegaba y que dios (porque era católico) lo libraría de tener un hijo mío porque mínimo saldría drogadicto. Yo le estaba viendo esos ojos que de por sí eran lindos porque era un hombre guapo y exitoso, al que no le faltaban mujeres ni tampoco trabajo y entonces sonó el teléfono y era mi madre, como siempre que se muere alguien con ese tono entre templanza y horror me dijo: -mija, asesinaron a su prima en Villavicencio- me quedé pensando en todo, en que era mi prima la grande, esas primas que uno ve como crecen guapas, de caderas generosas, de bocas perfectas, lindas y sonrientes. Y mataron a Rosa y como siempre que se muere al...