El Monstruo y La Doncella
Soy un puñado de contradicciones. Iba por un camino de conocimiento, de ver las posibilidades y las limitaciones. Pretendí comprenderlo todo, encontrar la esencia de la feminidad y de la autonomía. Me equivocaba. Mi oscuridad ya no me aterra y puedo verla a los ojos, muerta del miedo pero con una extraña valentía, con esa emoción que te dice que algo está ocurriendo de un mal modo, que no hay manera de encontrarse sino de perderse. No quería ver al monstruo que llevaba adentro, no quería ver a la feminista sistemáticamente maltratada y luego revanchista y vengadora. No quería ver las dos caras de la moneda. Por el camino me crucé con un par de buenos parceros que me sostuvieron personal y virtualmente ese vómito que me produjo la contradicción y la guerra conmigo misma. No quería ver a la libertaria que buscaba su autonomía pero que controlaba y sufría, pero también en el camino de su libertad, minaba, dañaba, perseguía. Y sin embargo, después de una jornada de i...