Pare de Sufrir: Las huidas de las mujeres
Como nos encanta huir, hacernos las pendejas, decir que nada pasa y que qué maravilla de vida. Pues claro, todo este mundo de los doce pasos y de "usted es el que tiene la culpa" nos dijeron que no, que lo normal es ser feliz. Carajo, uno se puede permitir estar triste, se puede permitir estar frustrado, saber que como dice la canción de cantina "se tiró su matrimonio" o tiene uno deprimente, que los hijos lo desesperan por momentos, que le fastidia el trabajo, QUE NO ESCRIBE LA TESIS DOCTORAL (Excusas por el grito), que no encuentra un motivo para andar como un teletubbie entre rainbows, entre ponys rosados. Nosotras que nos queremos tanto somos bien bestias para entender que no es necesario huir, que si somos capaces de encarar a los hijos a las 4:00 a.m para mandarlos al colegio, si podemos hacer diez mil tareas al tiempo y luego hasta tenemos tiempo para el amor, pues ya no es necesario huir. Ese por supuesto no es mi caso, la que aquí escribe es una ...